Tumores Cutáneos

La cirugía es uno de los tratamientos primordiales de los tumores cutáneos. El tratamiento consiste en la eliminación del tumor por medio de márgenes libres. Esta cirugía proporciona la posibilidad de curar la mayoría de los tumores cutáneos con poco grosor.

Para la realización de la cirugía, hará falta localizar la zona en donde se encuentra el daño y tanto su profundidad como su longitud para la posterior extracción. Una vez cumplidos los pasos, se inyectará anestesia al paciente y se llevará a cabo la cirugía. La dicha consistirá en la extracción tanto de la zona del tumor como de la piel sana que se encuentra a su alrededor para un mayor aseguramiento de la operación. Se analizará la piel con el propósito de que no queden restos de células cancerosas en los bordes de la piel. Los márgenes de dicha extracción varían según el grosor del tumor, así como su localización en el cuerpo.

La piel es un órgano que nos protege contra el calor, luz infecciones, heridas,…

La piel está compuesta por dos capas principales:

  • Epidermis: Es la capa más externa de la piel, donde se encuentran las células cancerosas de la piel en el cáncer de piel.

Contiene tres clases de células:

  • Escamosas: que tiene células planas como escamas.
  • Redondas: que se llaman células basales.
  • Melanocitos: que dan color a la piel.
  • Dermis: es la capa interna de la piel. Es más gruesa y contiene vasos sanguíneos, nervios y glándulas sudoríparas que producen sudor.

Hay varios tipos de cáncer que se originan en la piel, los más frecuentes son los que se originan en las células basales y escamosas, y son llamados no-melanomas. El menos frecuente, pero más agresivo es el melanoma, que se origina en los melanocitos.

La mayoría de los cánceres de piel de tipo no melanoma pueden curarse.

El aspecto del cáncer de piel puede variar. Desde un cambio en el apsecto de la piel, otras veces una protuberancia, que puede tener un aspecto suave y brillante, o roja o marrón rojizo. El cáncer puede aparecer como una mancha roja áspera o escamosa. Por otro lado, no todos los cambios en la piel significan que se tiene cáncer, sin embargo, se deberá ver al médico especialista en cirugía plástica o dermatología cuando note algún cambio.

El cáncer de piel es más común en personas cuya piel es más blanca y han pasado mucho tiempo expuestas al sol. Puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo, pero es más frecuente en las zonas más expuestas a los rayos solares, como pueden ser la cara, el cuello, las manos y los brazos.

Es fundamental la prevención temprana de estos. Los pacientes deben acudir al dermatólogo o al cirujano plástico de forma regular. La detección temprana permite una correcta extirpación con las mínimas secuelas estéticas posibles y minimizan el riesgo de recidiva.

Se ha de resaltar la importancia de la protección a la exposición a los rayos solares sobre nuestra piel.  Estos se deben evitar desde edades tempranas en la mayor medida posible.

El tratamiento de las lesiones es variado y debe ser individualizado. La eliminación puede ser de diferentes maneras:

  • Cirugía: resección de la lesión y sutura.
  • Otras técnicas que ofrecen en la mayor parte de las situaciones resultados similares como criocirugía, cauterización o electro-resección, curetaje y ablación con láser.

Así que, si crees que puedes tener algún tipo de tumor cutáneo, nuestro equipo te proporcionará una atención personalizada y te mostrará tanto el tratamiento como las opciones disponibles que podremos realizar en cada caso.

Si deseas más información o tienes alguna consulta, llámanos a los teléfonos 957 477 147 o 618 968 041. Te asesoraremos sin compromiso alguno.