Peelings

El peeling químico consiste en la aplicación de un exfoliante químico (ácido) que retira las capas superficiales de la piel, mejorando su textura y su apariencia, regenerando las células y atenuando las manchas de la piel, arrugas finas, cicatrices y poros dilatados.

En función de la evaluación del doctor, y de los objetivos del paciente, se definirá el producto a aplicar, el número de sesiones, así como la época del año a realizar.

Tras la aplicación del ácido sobre la piel que logra la renovación de ciertas capas de la epidermis y/o dermis, provocando una descamación, y en algunas ocasiones un pelado. Durante su aplicación, puede provocar un ligero escozor que remite rápidamente. En los días posteriores, es normal un enrojecimiento y descamación variables en intensidad y duración en función del tipo de peeling, ya que los hay superficiales, medios y profundos.

DURACIÓN DEL TRATAMIENTO: de 20 a 30 minutos.

HOSPITALIZACIÓN Y ANESTESIA: No requiere hospitalización, se realiza en consulta y no necesita anestesia.

CONTRAINDICACIONES:

El tratamiento no debe realizarse en caso de:

  • Alergia o intolerancia a algún componente.
  • Haber tomado un tratamiento para el acné llamado Roacután.
  • Pieles oscuras que se broncean con rapidez (fototipo alto).
  • Heridas en la zona a tratar.
  • Infecciones en la zona a tratar (herpes, bacteriano, hongos,..)

RECOMENDACIONES PREVIAS AL TRATAMIENTO:

Conviene evitar la exposición solar previa al tratamiento.

RECOMENDACIONES POSTERIORES AL TRATAMIENTO:

  • No exponerse al sol y si hubiera que hacerlo, administrar protección solar cada dos horas.
  • Protección solar.
  • Deberá hidratar la piel abundantemente según demanda.
  • Cuando se lave la cara, que sea con agua fresca, nunca caliente.
  • No utilizar maquillaje hasta la recuperación de la piel, y sólo en caso muy necesario, hacerlo después de 48 horas.
  • Evitar tratamientos con IPL, cualquier láser o tratamiento que genere calor, radiofrecuencia,… en al menos una semana posterior al peeling.